El rosa es el color más femenino de toda la paleta. Seguro que como yo, alguna vez en vuestra vida, lo habéis rechazado y relegado al final de la cola en vuestra lista de favoritos. Sin embargo, siempre vuelve, y en mi caso, con fuerza. Tanta que me ha conquistado y elijo sin dudarlo aquellas prendas que llevan este color porque me hacen sentir guapa. Y eso, en moda, es lo que cuenta.
Gracias a Pantone, que eligió el 2016 como el año del rosa cuarzo (dijo de él que «es persuasivo pero gentil, sugiere compasión y un sentido de sofisticación»), la posibilidad de encontrar en las tiendas prendas de este color se ha multiplicado.
Una de mis compras de este año ha sido el abrigo que os enseño hoy.